
¿Quieres que tu mesa sea un espectáculo de colores, texturas, sabores y aromas agradables para la alegría de toda tu familia?
¿Dónde hay que firmar? En el menú de una dieta saludable.
Cuando los comensales pertenecen a distintas generaciones, los gustos varían.
Crecemos comiendo platos de cuchara, pasamos a los espaguetis y las hamburguesas, para volver de nuevo, en la vejez, a la maravillosa cuchara.
Y el conflicto está servido.
Dale sentido al gran momento de la reunión llegando a un consenso a la hora de programar el menú semanal.
Después a innovar en la mezcla de alimentos y a preparar platos nutritivos, creativos y que gusten a todos.
El sabor de tus recetas puede variar con una salsa diferente.
La presentación de tus platos puede cambiar la opinión de un «no me gusta, a un, a ver qué tal».
Ya se sabe que, !lo que entra por los ojos!.
Tú eres quien maneja los fogones, así que tanto si cocinas para un regimiento como para ti sola, elige bien los alimentos que ingieres, ya que son los que nutren tus células y todo tu organismo.
Puestos a elegir, ya que tu salud está en juego, también es importante, cuando y donde comes, quién te acompaña en ese momento y lo que pienses mientras ingieres «tragas».
Todos podemos crear platos sabrosos, sólo hace falta materia prima, imaginación y poner atención a su elaboración.
El primer paso es ir a comprar.
Mejor por la mañana con los sentidos despiertos, sin apetito y sin dejarse llevar por el marketing de productos novedosos de baja calidad.
Es primordial que en la cesta de la compra haya un poquito de todo.
Abundancia en frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y agua.
Y escasa en bollería, platos pre-cocinados, grasas saturadas y bebidas con gas.
Si prefieres alimentos de proximidad, lee las etiquetas o pregunta al vendedor para verificar su procedencia.
Es una buena elección ya que se ahorra en combustible, beneficias el medio ambiente y apoyas el comercio de tu localidad.
Si optas por el producto ecológico, fíjate que lleve el sello que lo garantice.
Si tienes alergia o intolerancia, intenta identificar que alimento no te sienta bien, puede estar oculto formando parte de otros productos.
A menudo aquello de lo que más abusas es lo que te hace daño debido a la abundancia a la que expones a tu organismo.
Tienes que tener en cuenta que lo que entra debe salir.
¡No te satures!
El sistema digestivo necesita un estado de equilibrio para funcionar correctamente.
Si conoces los alimentos que tu organismo necesita, tu dieta se convierte en tu remedio y te vas a sentir con más vitalidad.
Degusta sin prisas y con todos los sentidos puestos en ello, es la opción ideal para sacar el máximo partido de los nutrientes de cada alimento que ingieres
¡Alegría en la cocina, felicidad en tu interior!
Conchi Navarro
Naturópata, Terapeuta Holística, Maestra de Reiki
Cada paso cuenta. Estoy aquí para acompañarte con herramientas que empoderan y transforman.
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